lunedì 7 novembre 2011

Brócoli

Me parece que esta arritmia que vuelve cada tanto me va llenando de cenizas las banquetas, de hojas secas los ojos... piedritas en los zapatos...

De verdad necesito que no sea porque una tarde todo parece indicar que algo como la colita de la soledad me abofetea y los adolescentes en el parque asechan los pasos peatonales. Los miro de reojo y me dan ganas de arrancar plantas de raíz y en cada cambio de pierna pienso en que necesitaría invertir en un par de pecados y regarlos con ácido clorídrico... Que no estaría nada mal gritar como un niño grita si le da la gana gritar. Entonces grito...

En voz bajita grito...

Camino y hago lo que tengo que hacer... Y la arritmia se siente ya en la vena del cuello. Tun tun... tun tun tun... tun... Silecio... Tun tun... Tun... En serio que tengo que dejar de ir al supermecado y parecer una zombie caminando entre los pasillos. El de seguridad me conoce ya, igual a él tambièn le parezco un zombie que no ha sido perdonado. Pescado y pollo. Y un brócoli solo y seco. Lo tomo. Vino y cerveza... Y luego, después de pensarlo bien, me llevo sólo el vino.

Necesitaría llevarme nueces y aceite de hígado de bacalao...

Necesitaría también otro par de rodillas. Otro sistema nervioso y otra médula para hilar todo aquello inconexo que va a marchas forzadas en mi cabeza. Más me valdría no tener que elegir entre el sudor y la línea divisoria del todo bien y la totalidad a dos del caos. Entre la mantequilla y la mayoneza light. la puta que me parió...

No me vendría mal entender un par de cosas de mí misma parada allí en la puerta abierta del inmenso refri con el helado y el yogurt tratando de convencerme de cuan sanos son. Se me congela la boca.

Parada allí con el carrito estorbando y la boca congelada como paleta de uva de los muppets, de èsas que venían con dos palitos y que podías romper y compartir. Parada allí de verdad espero que este llanto imparable y repentino sea una consecuencia de mis hormonas y su guerra en el refri... De verdad espero que no sea grave y que no esté yéndome pa donde sé que me voy a ir... Y es que no le voy a poner stop.

Y es que no se puede poner stop. Cierro la puerta y la arritmia ahora está en las manos... Tun tun... tun... tun tun tun tun... Silencio... Tun...
y la fila es eterna... Y la gente parece que está parada con los ojos cerrados hojeando las revistas y decidiendo qué tiene menos cantidad calórica. Si el pan de muerto o el ajax amonia.

Toallas absorventes y jabón de ropa... Me cago en la diletancia, en la cobardía y en el desidio. Y salgo, maldición y vuelvo a escribir letreritos y letreros y letrerotes enormes por si alguien los ve, por si alguien los ve. Y la cajera me mira raro... Y la miro. Y le digo "buenas tardes" y me llevo el pan y trato de defender todavía la alegría...

Y me pinta hacer una batalla de agua y hojas y me pongo a llorar porque no encuentro los play movils en el bolso...

Y pienso luego, con las llaves en la mano tun tun... tun... tun tun tun tun tun... que de verdad me vendría bien no darle vueltas al carrusel y decir bàsicamente que el talento y la inteligencia se van mucho a la mierda si te quedas sentado en la silla del hall.

Porque en realidad es lo que he estado pensando toda la tarde. Y es por eso que se me congela la boca... Y es por eso la arritmia.

A la mierda la creatividad,

A la mierda las imágenes

A la mierda las palabras

A la mierda yo

A la mierda el ticket y las bolsas de plástico

A la mierda todos.

no me soporto.

hoy a nadie.

Me olvidé la pasta de dientes...

Te dije que me importas, carajo, y que me parece que tú también te puedes ir mucho a la mierda?

Nessun commento: