venerdì 26 novembre 2010

"QUIERO Y RE TRUCO"

Me sentè a tu mesa a jugar a las cartas haciéndome la fuerte.

Tiraste un par mediano... Algo que decìa que tenìa oportunidad de ganar... me la creì hasta que llegò la tercia y mi reina se ahorcò con la dupla de ese envido mal cantado.

La guerra habìa terminado y sin embargo no pude detenerme. Subì la apuesta intentando disimular. Estaba totalmente en quiebra.

Tirè igual la baraja de nuevo... Adivinando tu juego, contè y volvì a hacer un anàlisis concreto de tus gestos como para saber si los bastos andaban entre tus dedos...

Flor imperial, dijiste mostrando las cartas.

Y ahì lo supe... Quiero y re truco, dije.

Me miraste, diste un trago, me levantè, abrì la puerta y me fui perdiendo la partida... Me saludaste apenas...

El azar de las cartas rompìa sus propias reglas de juego. Nosotros habìamos roto ya màs que lo que la suerte pudo arreglar alguna vez. Las apuestas eran sòlo intentos de mantenernos sentados siquiera.

Hacìa mucho que tù y yo ya no jugàbamos lo mismo.

"TORMENTA SIN ABRIGOS"

te invito una tormenta sin abrigos...

te robo una o dos ideas de sal para darles agua en època de sequìa.

Te invito a tomar un vino, te escucho. Brindo por ti y por las vìas que te portaràn de una vez por todas lejos...

Brindo por lo que no se deberìa decir, por la impertinencia del nervio y por la derrota.

Te invito una tormenta sin abrigos...

pulmonìa que se cura con cigarros...