Y bueno...
Cuando despertó aún daba vueltas la cabeza.
Las ideas se obstinan en no dejar dormir y se visten de insomnio.
Los medicamentos se hacen metáforas. Y no hay nada que espante más que una metáfora saliéndose del carril del lenguaje en la carretera para estamparse en el cerco de "precaución" de la realidad.
No puedes pretender tener un proceso de mejoramiento si te bebes un sorbo de palabras acomodadas de tal manera, que igual te den en la madre.
Realidad... que de igual modo está trastocada, hundida, despedazada, corazón de melón, ¿qué puedo hacer por ti?
Dejar de tener prisa porque esté bien.
¿Y si no me da la gana?
Bueno...
Me tomo un vaso de metáforas desgastadas con gotero. Fabricaciones dulces de palabras al revés. También pueden ser grandes espejismos y constructoras de arena en los pies.
Me bebo la dosis, menos 2 gotas. Duermo. Hace falta algo... Pero no son las gotas.
Eso fue lo que le dije al Doc. De modo que dejé de tomarlas.
De modo que ¿de verdad no hay algo que pueda hacer por ti?
Dejar de tener prisa porque esté bien.
¿Y si no me da la gana?
Bue...
No me compres más goteros. ¿Estamos?
Está bien. No pares de escribir. Sólo eso. ¿Estamos?
Dale.
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